Notas

DONDE HAY AMOR NO HAY TEMOR

El miedo es una emoción que transmite significado. Por lo general aparece cuando estamos ante situaciones o personas que amenazan con quitarnos algo de lo cual depende nuestra estabilidad.

Muchas veces el miedo irrumpe en nuestra mente sin que haya motivos que lo justifiquen, es por eso que aparece como una sensación de: inminente fracaso, impotencia ante un desafío próximo, de pérdida o despojo de personas u objetos que dan significado o seguridad a nuestra vida.

Es importante destacar que el miedo, cuando es admitido, puede ser un aliado que nos prepara para afrontar determinadas situaciones. Dicha preparación no solo expande la conciencia de quien lo padece sino que ayuda a disminuir la probabilidad de que suceda lo que se desea evitar.

La negación del miedo, o el ocultamiento de los síntomas que este produce puede llevar a una persona a un estado de parálisis y evitación del fenómeno que lo causa.

Cuando esta forma evitativa de afrontar el miedo se hace frecuente comienza a reducirse el espacio vital en el que el sujeto se mueve. En la evasión de lo que te da miedo se produce un cambio de roles, el miedo es el sujeto y vos el objeto. Ahora el miedo te controla a vos.

Los miedos pueden ser reales o imaginarios, sin embargo la mente los procesa como reales, a menos que podamos hacerle algunas preguntas a esa emoción que produce un estado de incomodidad.

Entre las preguntas útiles sería bueno hacerte las siguientes:

  • Identificación
  • Qué te da miedo

  • Riesgo Físico
  • En qué parte de tu cuerpo sentís el miedo

  • Proactividad
  • Que cosas podrías hacer para disminuir la probabilidad de que suceda lo que te da miedo

  • Consecuencias
  • Que sucedería con vos y con las personas que pueden ser afectadas si sucediera lo que te da miedo

Las respuestas a las preguntas te pueden ayudar de la siguiente forma:

1. Podrás ser protagonista ejercitando tu creatividad en la búsqueda de acciones que te ayuden a disminuir las probabilidades de que suceda lo que deseas evitar.

2. Podrás bajar la carga de ansiedad que te produce la incertidumbre cuando experimentes en el imaginario el episodio que deseas evitar.

3. Advertirás que es imposible controlar todas las variables de la situación que te amenaza. Es ahí donde podrías considerar como está tu confianza en un Dios que te ama y puede protegerte de lo que te da miedo.

No te asustes, Dios está contigo.

Juan Carlos Picasso
Director, CAVS